Latest Articles
martes, 14 de mayo de 2013
La carrera de Luis Bassat impresiona por su espectacularidad. Entre sus
logros, no sólo hay que destacar decenas de premios en los principales
festivales publicitarios del mundo (Cannes, Nueva York, San Francisco,
Londres…). Es también de sobra conocido por su inolvidable éxito como
organizador de las ceremonias de apertura y clausura en los Juegos Olímpicos de
Barcelona 92, donde demostró su maestría para utilizar sabia y
sorprendentemente los recursos disponibles y para mantener la atención, el
interés y la capacidad de asombro de los espectadores de todo el mundo, quienes
difícilmente olvidarán el emocionante vuelo de aquella flecha al encuentro del
pebetero olímpico.
Sus títulos “El libro rojo de la publicidad” y “El libro rojo de las
marcas” se han convertido ya en imparables best-sellers.
En ellos, relata muchas de sus experiencias y estrategias a la hora de
encontrar maneras de vender un producto o de construir una marca. En cada caso,
la investigación ha ocupado gran parte de su tiempo antes del lanzamiento de la
campaña y defiende esta fase previa como necesaria e imprescindible a la hora
de preparar la comunicación de un determinado mensaje. Gracias a la
investigación, Luis Bassat pudo descubrir por ejemplo que los consumidores a
menudo consumimos marcas y difícilmente sabríamos distinguir entre productos
muy similares de marcas diferentes si los probáramos a ciegas. Pero también
aprendió que es muy difícil construir una buena marca si se parte de un mal
producto y que una marca es como una catedral, “se construye a lo largo de los
años, a través de distintas personas de distintas generaciones, pero con un
objetivo común”.
Cuando la poderosa multinacional IBM convocó un concurso de agencias para
tratar de descubrir lo que estaba fallando y provocando un descenso grave de
sus ventas, fue la investigación y el detallado estudio de todos los procesos
lo que dio la clave a Luis Bassat y su agencia Bassat, Ogilvy & Mather. El
problema radicaba en que desde que se anunciaba el producto hasta que se
producía la decisión de compra, transcurría una media de tres meses. Este
tiempo era más que suficiente para que los competidores asiáticos copiaran el
producto y lo ofrecieran mucho más barato, pues no invertían en investigación.
“La publicidad de IBM servía claro, pero para vender los productos de la
competencia. Cuando descubrimos esto, nuestra estrategia fue aclararle a IBM
que no debía anunciar sus productos, sino que lo que tenían que hacer era
publicitar la marca. IBM debería decir al mundo que tenía soluciones para los
problemas de cada una de las personas que recibiera el mensaje, que nunca iba a
dejar a nadie colgado con sus problemas, que siempre iba a tener piezas de
recambio, que siempre podrá actualizar un software o aumentar la capacidad de
sus ordenadores. Que dijeran todo lo que IBM es capaz de hacer. Y eso es lo que
expusimos en nuestra presentación y ganamos el concurso. Y en una noche la
cuenta pasó de 40 agencias de publicidad a una sola”. Y se demostró una vez más
que la buena creatividad tiene sus raíces en una adecuada investigación previa.
martes, 7 de mayo de 2013
Philip Kotler, reconocida autoridad en marketing a nivel mundial, estima
que una persona en Estados Unidos está sometida a una presión publicitaria que
oscila entre los tres mil y los cinco mil impactos diarios, o lo que es lo
mismo, un anuncio cada 21 segundos. La cifra es preocupante y España no es
ajena al fenómeno. En el mundo moderno, la publicidad en televisión no sólo se
acumula en bloques cada vez más extensos sino que, utilizando la técnica del product placement, invade el contenido de
las series y coloca los productos en sus escenarios cotidianos. Se utiliza también a los personajes para
promociones y situaciones comerciales que casi se confunden con los propios
capítulos. De manera similar, los programas de tertulias, reality shows, late nights
y similares, convierten momentáneamente a sus presentadores en ocasionales
vendedores de todo tipo de productos, con la única señal de advertencia de un
pequeño indicativo en la esquinas de la imagen. Los excesos no sólo se dan en
el medio televisivo. Internet también ha experimentado una gran afluencia de banners, pop-ups, interstitial y e-mails con todo tipo de ofertas.
Respiramos publicidad y cada vez se conocen ejemplos más extremos de su
creciente presencia: recordemos el caso del atleta británico Linford Christie que,
antes de empezar la carrera, exhibió en la rueda de prensa el logotipo de la
conocida marca deportiva Puma en sus lentillas coloreadas, o la intención de
una empresa estadounidense de lanzar al espacio anuncios-satélite que adornarían
el cielo permanentemente como lunas artificiales exhibiendo marcas.
“El aire que respiramos es un compuesto de nitrógeno,
oxígeno y publicidad”
Robert Guérin (Primer presidente de la FIFA, de
1904 a 1906)
Ante tanta saturación, la eficacia publicitaria lógicamente desciende.
Aún en el caso de que la publicidad se vea íntegramente sin utilizar técnicas
de escape como puede ser el zapping, el exceso de mensajes comerciales incide
negativamente en la asimilación y memorización de los mismos.
¿Cuál es la alternativa ante tal situación para lograr que la publicidad
no pierda eficacia? La solución tiene
mucho que ver con el ingenio. Las agencias de publicidad y las empresas de
marketing lo saben y concentran sus esfuerzos en concebir ideas efectivas y en
diseñar las campañas más innovadoras para que el mensaje no se pierda en la
vorágine publicitaria. En este panorama tan competitivo, el ingenio creativo se
agudiza, las que triunfan son las
grandes ideas, y somos testigos de innovadoras campañas, novedosas acciones de
marketing y soluciones de comunicación verdaderamente inteligentes. Son
creaciones que persiguen objetivos muy concretos y que muchas veces esconden
anécdotas y secretos tan interesantes como el propio mensaje lanzado.
En una sociedad saturada de información y de medios de comunicación en
los que a diario se presentan decenas de sorprendentes noticias y propuestas,
el ingenio es una de las últimas herramientas eficaces para conseguir abrir un
hueco en la atención de los consumidores potenciales. Las estrategias que
triunfan en la desmesurada oferta diaria, son las que encuentran soluciones diferentes para los
viejos problemas de siempre: conseguir que una marca se conozca, se recuerde y
se demande.
En el mundo del marketing y de la publicidad, existe siempre la
posibilidad de enfrentarse a un desafío creativo de una manera convencional,
aprovechando las soluciones que ya fueron utilizadas anteriormente por otros.
Pero también se puede arriesgar, planteando un nuevo modo de ver las cosas,
ofreciendo una propuesta o un mensaje imaginativo que atraerá la atención y
despertará el interés dormido.
Las
demostraciones de ingenio estimulan nuestra percepción de las cosas y nos hacen
pensar a menudo que el resultado alcanzado es sencillo. Nada más lejos de la
realidad. Las ideas más ingeniosas y creativas deslumbran en un delicado
equilibrio de inteligencia.
Ingenio: “Facultad del hombre
para discurrir o inventar con prontitud y facilidad. Intuición, entendimiento, facultades poéticas y creadoras. Industria, maña y artificio de alguien para conseguir lo que
desea. Chispa, talento para ver y mostrar rápidamente
el aspecto gracioso de las cosas.” Diccionario de la Real Academia Española
¿Aún no nos sigues?
martes, 30 de abril de 2013
No sólo nos llaman la atención visualmente, sino que sirven también para
transmitir un valor psicológico. La estrecha relación entre los colores y las
emociones es conocida desde la antigüedad. Al margen de características propias
de intensidad, luminosidad, claridad o tono, tienen también una serie de
asociaciones simbólicas que se aprovechan en muchos mensajes publicitarios. A
continuación se exponen algunas de ellas.
Rojo: alegría, amor, pasión, emoción, agresividad, sangre, poder,
vitalidad, peligro, furia.
Azul: espiritualidad, descanso, tranquilidad, armonía, placidez,
serenidad.
Verde: equilibrio, naturaleza, renacimiento, esperanza, primavera,
frescura.
Amarillo: imaginación, frivolidad, egoísmo, envidia, intensidad, frenesí.
Naranja: seguridad, confort, placer, amor, erotismo, calor, energía.
Violeta: calma, autocontrol, templanza, reflexión, intimidad,
profundidad.
Blanco: pureza, inocencia, suerte, claridad, transparencia, paz,
estabilidad.
Negro: misterio, silencio, distinción, elegancia, tristeza, luto, seriedad,
nobleza, lujo.
Hay colores fríos como el violeta y colores cálidos como el rojo, el
naranja o el amarillo. El significado asociado a los colores, varía también
mucho dependiendo de las diferentes culturas. El color morado por ejemplo, que
en los países latinos se asocia mucho con la muerte, tiene unas connotaciones
de nobleza en las culturas orientales y en cambio el blanco se relaciona con el
luto en algunos países asiáticos. Por otro lado, las asociaciones de colores
dan lugar a interesantes mezclas y matices.
Aunque las formas se perciben antes que los colores, estos son
fundamentales para retener la imagen recibida y asociarla a ciertas emociones.
Un anuncio en blanco y negro puede utilizar aisladamente el color para resaltar
un aspecto destacable del producto anunciado. El color rojo resulta muy
poderoso a la hora de captar la atención del espectador, pero también lo es el
amarillo sobre negro, por lo que no sólo hay que tener en cuenta los colores en
su aspecto individual, sino también sus combinaciones.
El anuncio de Sony-Bravia
Un espectacular estallido cromático en forma de pelotitas de colores
invadiendo las calles de San Francisco, o explotando como fuegos artificiales
de pintura en un gris edificio de Glasgow. Son las soluciones creativas
encontradas por Sony y la agencia londinense Fallon para mostrar de un modo gráfico muy llamativo,
las virtudes de sus televisores en color de alta definición Bravia.
martes, 23 de abril de 2013
Con los avances
en los procesos de desarrollo, fabricación y elaboración de los productos, muy
pocas diferencias significativas existen entre las ofertas de diferentes marcas
competidoras de nivel similar. Presuponiendo una igualdad en variables como el
precio o la distribución, si finalmente el consumidor elige una en detrimento
de otra, lo hace por razones que en la mayoría de los casos tienen más que ver
con la percepción emocional e incluso sentimental de dicha marca, que con
criterios puramente racionales. Es por ello que la imagen construida en torno a
una marca es de vital importancia a la hora de buscar complicidad y fidelidad
en los clientes.
Percepción de los consumidores
Las empresas
tienen muy en cuenta las percepciones de los consumidores con respecto a las marcas
y los estereotipos establecidos. La moda italiana, por ejemplo, tiene un
prestigio internacional muy sólidamente arraigado. Muchas marcas españolas de
moda “italianizan” sus nombres para aprovechar esta buena acogida (Vittorio y
Lucchino, Máximo Dutti, Emidio Tucci, Milano…). También tienen este mismo
prestigio los vinos y el aceite de oliva italiano. Los consumidores se rinden
ante la imagen y las empresas a la evidencia: importadores italianos embotellan
con su marca aceite de oliva español para ofrecerlo internacionalmente.
Siendo esto cierto, no lo es menos que a la
mayoría de los consumidores les gusta que su elección, por muy caprichosa o pasional
que sea, quede sustentada o en cierta medida excusada, con ciertos elementos de
tinte racional. Si un comprador va a gastarse el sueldo de dos o tres años en
un coche, agradecerá que por encima de todas las virtudes estéticas, de
potencia y de comodidad del vehículo, argumentos de seguridad y fiabilidad reafirmen
su decisión y transformen, incluso a sus propios ojos, un gasto exagerado en
necesaria inversión.
“Los productos se hacen en las fábricas, las marcas se crean y viven en la mente”
martes, 16 de abril de 2013
En el año 1999, Advertising Age seleccionó la campaña de publicidad de Absolut Vodka entre las diez mejores campañas del siglo veinte.
La publicidad de esta marca sueca de la bebida alcohólica incolora e insípida por excelencia, se mantiene fiel a una imagen estratégica desde hace más de veinticinco años, cuidadosamente alimentada con permanente variedad. Solamente dos palabras y la propia marca siendo forzosamente una de ellas. Absolut Perfection. Absolut Genius. Absolut Mariné. Absolut Galliano. Absolut Newton. Absolut Barceló. Esta estrategia comenzó en el año 1979. Una agencia de publicidad norteamericana (TBWA) comenzó a desarrollar su brillante idea de asociar en un par de palabras la marca escandinava a un concepto único y posteriormente relacionado con el arte y al diseño, creando imágenes de sugerente sencillez. Absolut Perfection fue el primer anuncio, en el año 1980. Sin tener que esperar demasiado, la facturación se multiplicó y en los años noventa alcanzó ya cifras millonarias. En la actualidad, más de setecientos anuncios después, el imperio de Peter Lagerblad (CEO de V&S Group) es la tercera marca de bebidas alcohólicas más grande del mundo y está disponible en 126 mercados.
Todo empezó mucho tiempo atrás. Lars Olsson Smith, cuyo retrato aparece en cada botella de Absolut, registró en 1879 Absolut Vodka y su especial proceso de destilación continua. La producción se lleva a cabo desde entonces en las destilerías de Ahus, en el sur de Suecia. Se utiliza el grano de trigo de los campos cercanos y el agua proviene también de pozos propios. Es decir, utilizando materias primas propias, se controlan todas las fases de la producción. Desde 1988, diferentes variedades de sabor natural (limón, frambuesa, melocotón, etc) del vodka Absolut pueden encontrarse a la venta.
-Absolut Arte
Hay quizás un momento clave en toda la trayectoria de la publicidad de Absolut: la aportación de Andy Warhol. El máximo representante del pop art desarrolló su iconoclasta creatividad sobre la transparente botella de vodka, creando diseños que merecidamente forman ya parte de la historia del arte. Fue el primero en querer decorar la inspiradora botella. Él mismo recomendó a Keith Haring para otros diseños. Desde ese momento, cientos de artistas han contribuido con su particular visión a construir la imagen de marca Absolut: Mariné, Galliano, Helmut Newton, Ritts, Bromota, Saudek, Mercier… Esta colaboración es voluntaria y contribuye a aumentar su propio prestigio. No sólo artistas y fotógrafos, también escultores y arquitectos como Graves, Stern o Meyer dejan su huella en carteles publicitarios que han llegado a decorar las paredes de reputados museos. La atracción se extiende a diseñadores de joyas, de muebles, de cristal… La visión del artista se combina con el espíritu de la marca en inspiración mutua. El ingenio y la imaginación como motores del crecimiento de una marca con una imagen tan desarrollada, que no necesita vender ningún tipo de producto promocional o regalo publicitario.
-Absolut Moda
Es una asociación entre el arte de la moda y el espíritu creativo de la marca, que trabaja con los diseñadores que destacan por su nivel de estilo y calidad.
En el año 1988 apareció el primer anuncio que relacionaba la marca con la moda. La modelo Rachel Williams lucía un plateado vestido diseñado por David Cameron. Casi cinco mil personas, la mayoría mujeres, marcaron el número de teléfono gratuito que en tamaño minúsculo aparecía en la parte inferior del anuncio. La fórmula comenzaba a dar sus frutos.
Diseñadores como Tom Ford se confiesan encantados de trabajar con una empresa que entiende y apoya su trabajo y el de los grandes artistas. Con el tiempo, se crearon nuevos ejemplos de asociación artística: Absolut Versace, Absolut Ruiz de la Prada, Absolut Gucci, Absolut Gaultier…
La campaña de Absolut Newton, de 1995, fotografiada por Helmut Newton en la destilería de Ahus, en Suecia con la modelo Kristen McMenamy, se presentó en un inserto de ocho páginas en la revista Vogue. Lo mismo sucedió con los trabajos de Versace (con la aportación de Kate Moss y Naomi Campbell), Gucci, Tom Ford y Gaultier.
-Absolut Música
Una nueva manifestación artística se añade a la fórmula de éxito de Absolut. Tras las aportaciones de conocidos artistas y diseñadores, llega el momento de que también los músicos expresen su talento a través de la inspiración creativa de la marca sueca. Lenny Kravitz ofrece en exclusiva en internet el tema Breathe, su visión electrónica del universo Absolut. Taxi, Rollercone y Aril Brikha fueron los compositores y productores elegidos para llevar a cabo Absolut Three Tracks, otra interpretación musical de la marca. Taxi utilizó la propia botella en diferentes estados (llena, vacía, medio llena) para crear sonidos y melodías, que surgían tras filtrar y alterar los sonidos iniciales a través de teclados. Rollercone quiso rendir tributo a todos los artistas que han creado para la marca e imaginó una pieza en la que se nombra a todos ellos como invitados a una fiesta. Aril Brikha mezcla tecnología en su composición. Se añaden sonidos provenientes de la botella, palabras e incluso la silueta de la botella escaneada, computerizada y finalmente transformada en un tono que se integra oculto en la melodía. Son diferentes acercamientos que siguen añadiendo creatividad y prestigio artístico a la imagen de Absolut.
martes, 9 de abril de 2013
La lotería “del
Niño”, utilizó para promocionar el conocido sorteo de comienzo de año un spot cargado de humor y también de
emoción. Por encima de algunas críticas recibidas acerca de la banalización del
concepto (el Niño Jesús pasa a convertirse en cualquier niño anónimo), la
agencia Vitruvio Leo Burnett centra sus esfuerzos creativos en desarrollar una
pequeña aventura que acaba por ganar nuestra sonrisa. En un gran supermercado,
un bebé de poco tiempo pero que ya anda por sí mismo, escapa a la atención de
su madre, ocupada en hacer la compra. Los bebés constituyen símbolos muy
atractivos en los mensajes publicitarios. Al adentrarse en uno de los pasillos,
el niño fija su atención en una enorme torre de latas grandes apiladas. Podría
tratarse de latas de cinco litros de aceite. Se dirige hacia la torre mientras
la madre permanece distraída y los espectadores contienen la respiración, con
el corazón en un puño mientras observan que el bebé se acerca más y más a la
frágil estructura de pesadas latas. Ya está servida la emoción y el interés que
toda pieza publicitaria debe contener en mayor o menor medida. La resolución
del spot es ejemplar y provoca una
sensación de alivio inmediata y una inevitable sonrisa. En uno de los últimos
planos se observa la torre intacta a excepción de un hueco en el mismo centro
de su complicado equilibrio. Para terminar, desde detrás del hueco vemos al
niño alejándose hacia la madre arrastrando la lata mientras se sobre-impresiona
el titular: “La suerte del niño”, con la fecha del sorteo y el logotipo de
Loterías y Apuestas del Estado. El recuerdo de esta pequeña historia y su
asociación positiva hacia el producto anunciado están casi garantizados.
Otro anuncio muestra a un hombre en
plena tarea de limpieza de su vehículo. Concienzudamente se afana en lavar y
sacar brillo a todas las partes del coche, poniendo especial cuidado en que
quede reluciente y como nuevo. Le vemos pendiente de revisar que todas las
zonas hayan quedado perfectas, de arriba abajo, desde las ruedas a los espejos
retrovisores, pasando por las llantas y toda la carrocería. Cuando está
terminando, una voz en off lanza el
mensaje humorístico que relaciona la imagen con la idea que se quiere
transmitir: “Está claro que sabes limpiar. ¿Por qué no haces lo mismo en casa?”.
Se trataba de una campaña del Instituto de la mujer para la concienciación en
el reparto de las tareas domésticas realizada por Propaganda Producciones.
En otra piezas humorísticas de este estudio y del mismo realizador,
podemos ver como ING Direct contrasta la libertad y flexibilidad de sus
hipotecas con aquellas en las que tras la firma parece que el cliente se
hubiera casado con el gestor del banco que le atiende, mostrando tras la
inmediata firma de los documentos toda la parafernalia de la boda, lanzamiento
de arroz incluido. Provoca también la sonrisa el mensaje de Santander Central
Hispano, clasificando las hipotecas de maneras tan simbólicas como en Hipotecas
Cebolla (que nos hacen llorar), Hipotecas Gato (se necesitan siete vidas para
pagarlas) o Hipotecas Luna (siempre tienen una cara oculta).
Visionlab utilizó el humor de este estudio de realización para anunciar
sus gafas de sol graduadas. La relajada postura de un chico joven tumbado en la
playa tomando el sol con sus gafas graduadas, se convierte en demostración
cuando un giro aparentemente arbitrario
de su cabeza, evita con precisión el desagradable regalo que un pájaro envía desde
las alturas.
Son ejemplos concretos de cómo el ingenio aplicado en ideas sencillas
pero muy efectivas, puede ayudar enormemente a que se recuerden un mensaje y
una marca.
martes, 2 de abril de 2013
Muy pocas
personas son capaces de reconocer que la publicidad influye en sus decisiones
de compra, aunque la realidad es que todo consumidor, aún sin ser consciente de
ello, es susceptible de alguna manera al mensaje creado por el publicitario.
Tampoco es fácil que se reconozcan las ventajas o beneficios de la publicidad.
Detrás de cada
anuncio hay mucho tiempo y dinero gastado en investigación para conseguir poner
en marcha los mecanismos de estimulación de un grupo previamente elegido de
consumidores. En las agencias de publicidad saben qué decir, cómo decirlo,
dónde y cuando decirlo y cuanto gastarse en hacerlo. Los anuncios no son tan
inocuos como podríamos pensar, y son creados para derribar o atravesar las
barreras establecidas por la mente del espectador y para soltar los frenos al
consumo.
Si la publicidad
crea necesidades o tan sólo las alimenta, si es un reflejo de las sociedades o
un modelo para ellas, son viejos debates con una difícil conclusión. En
cualquiera de los casos, si el camino creativo elegido es respetuoso y
estimulante, poco habrá que objetar.
Ogilvy sabía
defender la publicidad con interesantes argumentos. Uno de ellos es la mejora
de los niveles de calidad del producto o servicio con el fin de cumplir con las
expectativas publicitarias creadas en los consumidores. Por muy ingenuos que
éstos sean, difícilmente repetirán la compra de un producto decepcionante que
no cumple lo prometido. En la campaña que Ogilvy realizó para las Reales Líneas
Aéreas Holandesas KLM, incidieron especialmente en la seguridad y en la
puntualidad. La compañía, tras lanzarse la campaña, emitió una nota interna
para que sus empleados se esforzaran en cumplir con lo que los anuncios
destacaban.
También hay
autores que aseguran que los precios, al contrario de lo que generalmente se
piensa, pueden llegar a reducirse por un incremento de la competitividad y de
la actividad comercial, apoyadas en la publicidad. Las operaciones a gran
escala suelen conllevar reducción en los costes de fabricación.
Hay casos muy
extremos, como el de Frédéric Beigbeder. Este ex-publicitario de Young &Rubicam fue despedido poco antes de publicar su novela “13,99” donde relata el
viaje a los infiernos de un creativo publicitario que asqueado de las
manipulaciones de esta industria, decide escribir un libro-denuncia donde
sacará a la luz todas sus miserias. Paradójicamente, de manera intencionada o
no, el despido del autor francés significó una gran campaña de publicidad
gratuita para el libro. Beigbeder despotrica en contra de prácticas poco
honestas del negocio, como la innecesaria inflación de los presupuestos a base
de incluir exóticas localizaciones para disfrutar de rodajes en entornos
paradisíacos.
lunes, 18 de marzo de 2013
Desde hace más de cincuenta años, Dunkin´Donuts ofrece café y sus
conocidos bollos agujereados o rellenos de apetitosos sabores. El negocio,
fundado por William Rosenberg, ha llegado a transformarse en una de las
franquicias más exitosas de nuestro tiempo. Comenzó con el nombre de Industrial
Luncheon Services para abrir su primer establecimiento bajo la marca “Open
Kettle”. Se limitaba inicialmente a servir comidas preparadas y cafés con snacks para el desayuno. Ya en 1950, el
nombre original se sustituyó por el actual de Dunkin´Donuts y la venta se concentró
en los productos más demandados: donuts y café. Poco o nada más habría cambiado, si a su
sombra no se hubieran ido multiplicando los establecimientos de su más directa
competencia, nacida en Seattle: Starbucks Coffee. Mientras Dunkin´Donuts apostaba
por la funcionalidad ambiental, la moderación en los precios y la rapidez en el
servicio, Starbucks Coffee exhibía su sofisticada decoración, su atmósfera
elitista y sus altos precios. Es evidente que existen partidarios de ambos
conceptos: por un lado, los que prefieren la clásica simplicidad del paraíso de
los donuts: no buscan una experiencia especial, sino terminar su consumición y
marchar por la puerta o llevarse su pedido. En el polo opuesto, los amantes de Starbucks,
que pagan un precio elevado por un café con una concentración de cafeína
también superior y disfrutan de un ambiente relajado, música selecta, conexión inalámbrica
a internet, prensa… Para intentar imponerse en este mercado, las dos marcas
agudizan su ingenio mercantil y buscan ofrecer la fórmula de más éxito sin
renunciar a su particular estilo. Dunkin´Donuts ya exploró nuevos campos con la
creación de un curso universitario propio o con la venta de café en grano y
trata de incorporar nuevas posibilidades que funcionan en la competencia, como
una decoración más atractiva, tarjeta de cliente, especialidades saladas o café
granizado. Starbucks, por su lado, se asocia con Hewlett-Packard para ofrecer un
servicio de descargas musicales en sus establecimientos. La lucha sigue abierta
y ambas cadenas tiene claro que el café hace tiempo que dejó de tomarse solo:
con valor añadido sabe mucho mejor.
Transformar una determinada marca en franquicia, tiene el
gran atractivo de conseguir extenderla en poco tiempo y con una inversión
mínima
martes, 12 de marzo de 2013
Pasear por las calles más comerciales de Nueva York, París, Tokio,
Londres o Amsterdam y pararse junto a los escaparates de la tienda coruñesa
Zara, ha dejado de sorprender a los clientes españoles en viaje al extranjero,
para convertirse en un hecho habitual y hasta frecuente cada vez en más
ciudades. Es necesaria mucha audacia y no poco ingenio para renunciar
voluntariamente a grandes presupuestos publicitarios y lograr implantar con
fuerza el nombre de marca en un mercado globalizado. La imagen de Zara no la
inventa un anuncio, sino que la reflejan los escaparates de sus tiendas.
En sus primeros años, Amancio Ortega conoció los secretos de la
confección y también los obstáculos de la distribución comercial. Entendió muy
rápidamente que el éxito no lo alcanzaría trabajando para otros, sino
dirigiendo su propio negocio: Goa Confecciones. Inicialmente se concentró en
fabricar y vender a precios económicos batas de boatiné. Los buenos resultados obtenidos le animaron a poner la
primera piedra de su futuro imperio, al que quiso bautizar como Zorba y por
problemas con el registro de patentes, terminó llamando Zara. Se trataba del
pilar más sólido del grupo Inditex, la empresa matriz concebida en 1985 y que
cuenta con más de 50. 000 empleados y más de dos mil tiendas en
cuarenta países diferentes. El control de todo el proceso de producción y
comercialización de las prendas –diseño, fabricación y venta– sigue en manos del grupo, a pesar de su
extraordinario crecimiento.
¿Pero cómo es posible que una empresa que apenas invierte en publicidad
pueda haber alcanzado tal nivel de expansión en un escenario mundial? La clave,
sin duda alguna, está relacionada con su capacidad para retroalimentarse
directamente de su propia clientela, cuando no de sus empleados. Escuchan
atentamente sus gustos en cada punto de venta y ofrecen el tipo de ropa que los
compradores demandan en un tiempo sorprendentemente corto y a un precio muy
competitivo. Se fabrica y se vende al ritmo que marcan las caprichosas
tendencias de la moda y se varía tanto que siempre es posible ir un paso por delante de las
clásicas colecciones de temporada que otras marcas ofrecen. La sensación creada
de permanente novedad y renovación, estimula y casi fuerza las continuadas
visitas de clientes en busca del último diseño. Una acertada gestión logística
de stocks y una distribución ágil permiten esta oferta actualizada, siempre cambiante, fresca y
atractiva.
La cuidada imagen de las tiendas Zara, situadas estratégicamente en las
zonas más comerciales de cada ciudad, es otra herramienta fundamental para una
compañía que no se prodiga asiduamente en los medios. En el interior de los
establecimientos, prima el confort y la comodidad: los clientes miran y se
desenvuelven libremente. Son características que cumplen también los otros
establecimientos del grupo, con los que se busca conectar con diversos perfiles
de clientes: Pull & Bear, Massimo Dutti, Stradivarius, Bershka, Oysho, Lefties,
Kiddy´s Class o Zara Home.
En el año 2005, Zara fue la única marca española que aparecía en el
ranking de las 100 mejores marcas globales elaborado por Interbrand, en el 2012 su escalada le lleva al puesto 37. Las ventas on-line representan otro capítulo de su éxito.
¿Sabías qué...?
La primera tienda Zara vendía principalmente discos y
libros. La dura competencia en ese terreno de los prestigiosos almacenes
Barros, reorientó el negocio de Zara hacia el mundo textil.
martes, 5 de marzo de 2013
Se le ha llamado a menudo “el padre de la publicidad”. En su carrera
siempre ha destacado por su sorprendente creatividad. Sus ejemplos de
publicidad turística para la British Travel Association y para otros muchos
países, son ya parte de la historia de la publicidad. Fundó la agencia Ogilvy,
Benson & Mather en 1948 y escribió interesantes libros sobre los secretos
de su profesión (“Confesiones de un publicitario”, 1963).
En el año 1948, empezó de cero sin cliente alguno, hasta convertir su
empresa en una gran multinacional de las ideas. Siempre quiso crear un tipo
diferente de empresa, que destacara por su alto nivel de calidad, creatividad e
inteligencia y que generara, hacia sus clientes y también por parte de ellos,
una corriente de lealtad.
Para ello, David Ogilvy trabajó incansablemente para dejar claro que la
publicidad debía vender y de paso ayudar a construir marcas. A lo largo de
cincuenta años, Ogilvy ha puesto su granito de arena en la construcción de
marcas mundiales tan importantes como American Express, Sears, Ford, Shell,
Pond´s, IBM, Kodak…
David Ogilvy solía decir “Nunca alcanzarás fama ni fortuna sin grandes
ideas” Siguiendo su propio consejo,
estableció las bases de la publicidad moderna: posicionamiento de marca,
investigación de los hábitos de los consumidores, desarrollo de la cultura
corporativa…
Ogilvy produjo muchas de las más famosas y sofisticadas campañas
publicitarias, compuestas de anuncios inteligentes y llamativos que, por encima
de todo, vendían. Escribió sus textos basándose en una gran idea de ventas.
Como solía decir: “Hace falta una gran idea para atraer la atención de los
consumidores e impulsarles a comprar un producto. Al menos que la publicidad
contenga una gran idea, pasará desapercibida, como un barco en la noche.” He
aquí algunos de sus grandes hallazgos:
Llega el hombre de Schweppes
Ogilvy decía: “Decide primeramente la imagen que quieres para una marca,
entonces, cada anuncio debiera ser una contribución a esa imagen”.
Desde 1953 y durante 18 años, la imagen de marca de Schweppes estuvo
representada por su líder corporativo, el Comandante Whitehead. Ogilvy le
bautizó como el “Embajador de Schweppes” y comenzó a mostrarlo en sus anuncios.
Fue todo un éxito; en cinco años, la campaña incrementó las ventas del refresco
en más de un 500 %.
Guinness y las ostras
En 1950, la marca de cerveza negra Guinness, solicitó un anuncio que
informara a la gente de que su cerveza stout
“pegaba” muy bien con el sabor de las ostras.
Inmediatamente, Ogilvy se empapó de publicaciones y diccionarios sobre
biología y sobre marisco. Dio con una guía visual sobre ostras, que utilizaría
en el famoso anuncio que, mostrando las fotografías de ocho tipos diferentes de
ostra acompañadas de su correspondiente texto, concluye así: “Todas las ostras
realzan su sabor regadas con Guinness”
En letra pequeña en la parte interior del anuncio, se ofrecía una
reproducción gratuita del anuncio válida para enmarcarse.
Ogilvy se sentía tan satisfecho de la cuenta de esta marca que, cuando
años después la agencia la perdió, no pudo sino llorar amargamente en presencia
del cliente.
El silencioso Rolls-Royce
“A sesenta millas por hora, el mayor ruido que se escucha en el Nuevo Rolls-Royce,
proviene del reloj eléctrico”.
Este inolvidable titular, nació tras exhaustivas pruebas y tests en la
propia fábrica del automóvil. Se trata de un triunfo de la fe de Ogilvy en la
investigación. Antes de escribir el anuncio, dedicó tres semanas a analizar toda la información de Rolls-Royce.
El texto final, de 607 palabras, era fiel reflejo de los datos reales. Se
publicó tan sólo en dos revistas y dos periódicos, con una inversión total en
medios de no más de 25.000 dólares, pero ha pasado ya a la historia de la
publicidad y es referencia obligada cuando se habla de David Ogilvy.
“Si todos contratamos a personas más pequeñas que nosotros
nos convertiremos en una compañía de enanos, pero si contratamos a personas más
grandes nos convertiremos en una compañía de gigantes.” David Ogilvy
martes, 26 de febrero de 2013
¿Qué tiene una historia local para traspasar las fronteras e interesar a los medios de comunicación de todo el mundo? ¿Qué secreto guardan un pequeño pueblo madrileño y un humilde anciano para atraer a miles de visitantes todos los fines de semana? La multinacional Coca-Cola, su marca de bebida isotónica Aquarius y la agencia de publicidad Sra. Rushmore, calcularon muy acertadamente el impacto mediático que podría tener una historia tan real como inverosímil: en Mejorada del Campo, un pueblo de Madrid, don Justo Gallego Martínez, un hombre de noventa años, se ha pasado los últimos cincuenta construyendo una catedral con materiales reciclados y con sus propias manos. Una aventura perfecta para ilustrar la campaña de Aquarius que gira en torno a la grandeza imprevisible del ser humano. La historia se hizo viral, explicándose en multitud de periódicos, radios y televisiones nacionales e internacionales. La página web ha sido bombardeada por internautas que han expresado su curiosidad y admiración en su foro, dejando miles de mensajes.
Como reza la propia línea de la campaña, una bebida que se concibió para deportistas se consume en cualquier momento y lugar y por cualquier tipo de persona. Se ha tenido que lanzar un envase en botella de cristal para consumir en los bares y una nueva variedad llamada “Versión 3”, con sabor a cola. Parece como si todos los estudios y análisis previos se desmoronaran para dar paso a una respuesta espontánea con poca consistencia lógica, “la era del marketing ha dado paso a la era aquarius.” La reacción del público objetivo y de los consumidores en general puede ser a veces imprevisible, pero lo ingenioso de esta campaña es que alimenta y potencia esta arbitrariedad para aprovecharla en beneficio propio, o ¿a quién le favorece más que una bebida para deportistas comience a gustar a todo tipo de consumidores?
Otras exitosas lecciones de estrategia de la marca:
“Los visionarios se equivocan"
Quién iba a pensar que los mensajes sms entre móviles serían un éxito, o que en pleno siglo XXI la radio se escucharía más que nunca. El ser humano es imprevisible. Como con Aquarius. Después de un año sin publicidad en televisión, se vende un 38% más que antes. Se trata de una bebida para deportistas, como bien claro se muestra en la propia etiqueta del producto donde aparecen unas figuras haciendo deporte, pero la bebe cualquier persona en cualquier parte. ¿Es el fin de la era del marketing? Es la era de Aquarius.
"Proyecto Aquarius pueblos"
Una campaña para fomentar que todas aquellas personas que no tienen pueblo puedan ser adoptadas por uno.
Un hotel para los muy creativosgoo.gl/kzd2o #creatividad #brainstorming #talento #ideas #ingenio #copy twitter.com/LuisMariaCano/…
— Luis María Cano (@LuisMariaCano) 25 de febrero de 2013
martes, 19 de febrero de 2013
Es éste un claro ejemplo del poder del ingenio aplicado con la máxima
sencillez. Enric Bernat, descendiente de una generación de fabricantes
españoles de caramelos, descubrió en el año 1958 que los dulces existentes por
entonces en el mercado resultaban poco adecuados para los niños. Invariablemente,
después de consumirlos sus manos quedaban pringosas y acababan por ensuciarse,
haciéndoles sentir incómodos a ellos y también a sus padres. Descubrió además
que el 67 % de los consumidores tenían una edad por debajo de los 16 años.
Pensó en un caramelo que gustara y convenciera tanto a los niños como a los
adultos. Deseaba encontrar una solución que fuera algo así como “comerse un
caramelo con tenedor”. La clave estaba en un palito de madera, que con el
tiempo se sustituyó por uno más higiénico hecho de plástico. Fue una idea
realmente simple, pero radicalmente diferente a todo lo que se podía encontrar
en aquellos años en el mercado español. Así nació el primer Chupa Chups, en
torno al cual Enric Bernat llevó a la práctica su idea de abandonar la fabricación de demasiados productos para
concentrase en uno sólo. Granja Asturias S.A. pasó a denominarse Chupa Chups
S.A.
Inicialmente,
los Chupa Chups se hacían a mano, formándose el caramelo en una pequeña y
perfecta esfera y envolviéndose cuidadosamente para su venta. Aún sin nombre,
el revolucionario caramelo comenzó a tener una espectacular demanda y Enric
comenzó a ver un prometedor futuro para su visionaria idea. Gracias a la
tecnología y a la adquisición de maquinaria, la producción de Chupa Chups
experimentó un fuerte impulso.
En 1969, Enric Bernat viaja a
Figueras para encontrarse con Salvador Dalí. Comen juntos y en menos de una
hora, el genial artista dibuja la base del logotipo de Chupa Chups: el nombre de
marca incrustado en el centro de una margarita. Por recomendación de Dalí y
para ganar visibilidad, el logotipo se sitúa en la parte superior del
envoltorio, en lugar de hacerlo en uno de los lados. Aunque lógicamente el
diseño ha ido evolucionando y modernizándose, el germen y la idea inicial,
partió de las manos del admirado pintor surrealista.
Enric Bernat también supo entender la importancia de las técnicas de
distribución y creó una compañía que se encargaría de esta tarea desde
Zaragoza, utilizando coches decorados que a modo de anuncios rodantes
recorrerían toda España suministrando el deseado caramelo. En cada una de las
tiendas, los Chupa-Chups estarían bien visibles junto a la caja y no escondidos
en cajas de cristal bajo el mostrador. Mientras tanto, en la radio, una
pegadiza cancioncilla ensalzaba las virtudes y ventajas del dulce invento y el
interés de los consumidores desbordaba todas las previsiones.
Los responsables de la marca han sabido ingeniárselas para aprovechar la
popularidad de personajes públicos consumidores habituales del inimitable
caramelo y también, para aumentar en gran porcentaje las ventas en determinadas
situaciones potencialmente favorables, como por ejemplo reaccionando a la
entrada en vigor de estrictas leyes anti-tabaco con la distribución masiva de
máquinas expendedoras de Chupa Chups en bares, restaurantes, aeropuertos y
centros de trabajo. Aseguran incluso sus responsables de marketing, que esas
dulces chupadas ayudan a reducir el estrés y a dejar el hábito del tabaco.
La empresa, que comercializa también los caramelos mentolados Smint, ha sufrido
una crisis provocada principalmente por las negativas consecuencias de la extensión
de su marca a variados mercados ajenos a la confitería (gafas de sol, relojes,
colonias, ropa…)
y por su costosa expansión al mercado asiático, y fue vendida en 2006 al
grupo italiano Perfetti Van Melle, pero mantiene su estructura y sede central en Cataluña.
Copyright fotografía
CHUPA CHUPS, S.A.
martes, 12 de febrero de 2013
Avis aprovechó como nadie las ventajas de ser sólo el segundo, convirtiendo su posición en estrategia. En los años sesenta, esta empresa de alquiler de coches protagonizó
una de las campañas de publicidad de más éxito de la historia. La gran idea de
la agencia de publicidad DDB (Doyle Dane Bernbach) se centró en sacar ventaja
de ser el número dos en el mercado, por detrás de Hertz. Hasta que se planteó
ese novedoso y hasta revolucionario posicionamiento creativo, reconocer en los
propios anuncios que otra empresa ocupaba el trono del negocio, hubiera
resultado impensable. Sin embargo, Bill Bernbach y su equipo supieron
arriesgar, darle la vuelta a la situación y convertir las aparentes carencias
en irrebatibles ventajas.
Los anuncios, con una composición sencilla en la que prima el texto sobre
dibujos o fotografías simples, enfatizan la filosofía de quien trabaja muy duro
para alcanzar al primero ("We try harder"):
“Cuando sólo eres el nº 2, te
esfuerzas más. Como el pez pequeño, para evitar ser devorado por el grande,
estás en continuo movimiento, sin descanso. Siempre vaciando los ceniceros,
asegurándonos de que los depósitos de combustible estén llenos, las baterías
cargadas, los limpiaparabrisas revisados… Y los coches que alquilamos no podían
ser nada menos que relucientes Plymouths”
“Avis no puede permitirse ceniceros sucios”
“Avis no puede permitirse coches sucios”
“La actitud del número uno es no cometer errores para mantenerse arriba.
El número dos intenta siempre hacer lo correcto buscando nuevos caminos,
esforzándose más duro”
“¿Trabajas como un animal para llegar arriba? Bienvenido al club. Choca
los cinco con Avis”
Esta mítica campaña de la edad de oro de la publicidad americana, es un
ejemplo más de que el ingenio, sin necesidad de emplear costosos medios, puede
ser una herramienta eficaz y poderosa para transformar en ventajas muy
aprovechables, lo que a menudo se presentan como obstáculos y son en realidad
oportunidades disfrazadas.
Encontrarás esta campaña y otras muchas, analizadas en "El poder del ingenio"
Encontrarás esta campaña y otras muchas, analizadas en "El poder del ingenio"
martes, 5 de febrero de 2013
El Corte Inglés: Historia de un éxito comercial
Publicado por Luis M. Cano en martes, febrero 05, 2013
“Ya es primavera en El Corte Inglés”. El famoso eslogan que Ramón Areces
encontró originalmente en Cuba en una campaña para promocionar las playas de la
isla (“Ya es primavera en las playas de Varadero”) encierra una de las claves
de actuación del gigante de los grandes almacenes: no se trata siempre de
innovar o de ofrecer algo nunca visto hasta entonces, sino de saber aprovechar
soluciones y servicios, combinándolos y adaptándolos a la oferta diaria. En
este sentido, El Corte Inglés fue pionero en ofrecer la ventaja añadida de un
parking gratuito para clientes o una tarjeta de pago asociada al propio
comercio. Son servicios que por sí solos ya existían, pero supo asociarlos a su
negocio y ofrecerlos como beneficios, ganchos ingeniosos para conseguir atraer
al cliente alejándolo del comercio de la competencia.
Más revolucionaria fue la
filosofía de satisfacción garantizada: “Si no queda satisfecho le devolvemos su
dinero.” Se trataba de un arriesgado compromiso que se reveló como un arma de
seducción poderosísima para atraer y mantener clientes. Actualmente muchas
otras tiendas y marcas apuestan por la misma política, pero el mercado suele
recompensar a quien llega primero. Cada año, en Expo-Electrónica, se ofrece
también la ventaja del servicio bautizado y potenciado publicitariamente como “MLL”
(Me lo llevo), gracias al cual los clientes con tarjeta de El Corte Inglés comienzan
a pagar sus compras en esa sección meses después de adquirir los productos. El
Corte Inglés también apuesta por un servicio de atención al cliente y un
servicio post-venta de calidad, pues conoce bien que la repetición de compra en
un mismo comercio no sólo depende de que el producto cumpla las expectativas.
No es sencillo encontrar la razón única de la gran aceptación de unas
multi-tiendas que no destacan por sus precios atractivos. Hay muchos
ingredientes, que a menudo se han considerado claves en la receta de éxito de
estos “megastores”: variedad abrumadora de productos de calidad media-alta, la
posibilidad de abrir listas de boda y realizar las compras de los artículos
seleccionados desde cualquier centro de la cadena, los períodos de Rebajas y
Semana Fantástica, las ferias temáticas de productos internacionales, las
celebradas colecciones de primavera… Otros detalles también tienen su
influencia: la iluminación, la cercanía de los vendedores (se intenta ya que
ayuden al cliente sin presionar la venta), la música, la variedad…
Las compras de Galerías Preciados en el año 1995 y de Marks & Spencer
en 2001, fueron dos grandes operaciones estratégicas que contribuyeron
decisivamente a potenciar la presencia de estos almacenes españoles en el
mercado. La expansión internacional comenzó posteriormente en Portugal,
abriendo centros primero en Lisboa y después en Oporto. Italia es la siguiente
escala.
Las ventajas de la diversificación de la marca han llevado a El Corte
Inglés a constituir un grupo de empresas entre las que destacan Viajes El Corte
Inglés, Hipercor, Opencor, Sfera, Informática El Corte Inglés…
Un imperio en constante evolución que ha recorrido un largo camino desde
los inicios, como un pequeño establecimiento de sastrería y confección en la
calle Preciados, de Madrid.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
























